
La despedida de san Pedro y san Pablo
Ficha
La historia
Una vieja tradición romana cuenta que Pedro y Pablo fueron llevados juntos al martirio y que en el camino de Ostia sus pasos se separaron, cada apóstol hacia su propio suplicio. En aquel lugar se levantó, quizá ya en la Edad Media, una capilla a la que llamaron de la Separación. Bernardo Cavallino pintó esa encrucijada en Nápoles, en la segunda mitad de la década de 1640. El cortejo se detiene un instante. Pedro, con las muñecas atadas, bendice a su compañero, y Pablo se inclina ante él con las manos juntas, con la espada del verdugo ya muy cerca a su espalda. Se dice que Pablo saludó a Pedro como fundamento de las iglesias, y el museo relaciona esas palabras con la piedra sobre la que descansa la columna de la derecha, un guiño al nombre de Pedro, que significa piedra. El Estado italiano compró el lienzo en 1909, y el catálogo de la galería de 1924, obra del historiador del arte Federico Hermanin, todavía leía la escena de otro modo, como san Pedro con el centurión Cornelio, el oficial romano que en los Hechos de los Apóstoles cae a los pies de Pedro.



