
Peter Paul Rubens · PD
La fiesta de Venus
Ficha
La historia
Hacia 1636 Rubens rondaba los sesenta años y era el pintor más solicitado de Europa, pero seguía dándole vueltas a una vieja fascinación. Décadas antes, en España y en Italia, había estudiado a fondo a Tiziano, y llegó a copiar su Ofrenda a Venus, un lienzo que conservó en su casa hasta el final de sus días. Esta escena es su respuesta a aquel cuadro veneciano. Un enjambre de amorcillos trepa y revolotea en torno a una estatua de piedra de Venus, mientras ninfas y sátiros bailan alrededor. El tema venía de lejos, de una descripción griega antigua de una pintura que ya nadie podía ver. Rubens convirtió ese recuerdo literario en carne cálida y en movimiento, y toda la superficie parece girar en torno a la figura pálida de la diosa.




