
Peter Paul Rubens, The Garden of Eden with the Fall of Man, 1615. Wikimedia Commons. · PD
El jardín del Edén con la caída del hombre
Ficha
La historia
Este paraíso lo pintaron cuatro manos. Hacia 1615, en Amberes, dos amigos íntimos se repartieron el panel: Jan Brueghel el Viejo, especialista en flores y animales, llenó el jardín de un pequeño zoológico pintado con precisión de naturalista, con loros, caballos, tigres y aves de todos los rincones del mundo entonces conocido. Pedro Pablo Rubens, el gran maestro de la figura, puso los cuerpos de Adán y Eva en el instante anterior al bocado. Los dos colaboraron casi 20 veces a lo largo de su vida. Eran tan cercanos que Rubens fue padrino de los hijos de Brueghel. Si te fijas, cuesta distinguir dónde termina un pincel y empieza el otro, con la serpiente ya enroscada en el árbol, justo encima de la cabeza de Eva.




