
Los regentes del gremio de comerciantes de vino de Ámsterdam
Ficha
La historia
A mediados del siglo XVII Ámsterdam era uno de los grandes mercados de vino de Europa. El vino francés e ibérico llegaba a granel, aguardaba en las bodegas de la ciudad y se reexpedía hasta el Báltico. Quienes lo comerciaban pertenecían al gremio de los vinateros, y en 1659 sus seis regentes posaron para Ferdinand Bol. El museo señala al criado que está detrás de ellos. Sostiene una pipeta, el tubo con que se saca el vino de la barrica, y una taza de cata poco honda, las herramientas de un oficio que vivía de juzgar bien lo que había dentro de cada tonel. El gremio tenía casa propia en la Koestraat, comprada en 1630, con una sala para los regentes en la parte delantera y grandes bodegas debajo, y sobre su portada se alzaba el papa Urbano I, patrón del comercio del vino. En 1798 se disolvieron todos los gremios de los Países Bajos, también este. Múnich compró el lienzo en 1930.




