
La incredulidad de Santo Tomás
Ficha
La historia
El 28 de mayo de 1497, una cofradía de Portogruaro, pequeña ciudad de la tierra firme veneciana, votó encargar este retablo para su altar en la iglesia de San Francesco. La hermandad mantenía cuatro hospitales y su patrón era Tomás, el apóstol que no creyó en la Resurrección hasta tocar la herida. Cima pinta justo ese momento. Bajo un techo de casetones, los apóstoles se apiñan alrededor de Cristo, con Juan vestido de azul a su lado y, al otro, un Pedro de frente despejada. Luego todo se alargó. Los pagos empezaron en 1502, y en 1504, el año escrito en el pequeño papel pintado abajo, Cima dejó la obra sin terminar a propósito porque no le pagaban. Se colocó ese mismo año con más de la mitad de los honorarios pendientes, y el pintor tuvo que pleitear. No cobró el resto hasta 1509.




