
El patio interior del Hofburg en Viena
Ficha
La historia
En 1652 Samuel van Hoogstraten trabajaba en Viena para el emperador Fernando III, y lo que pinta aquí es el patio de su propio señor. La mirada cruza hacia el noroeste la plaza interior del Hofburg, el palacio imperial, hasta la Amalienburg, el ala levantada para Rodolfo II a finales del siglo XVI. El Kunsthistorisches Museum entiende el cuadro como la vista que el propio emperador tenía de la plaza, y la obra entró enseguida en la colección imperial, de la que nunca ha salido. Ni siquiera aquí renunció Hoogstraten al engaño. Alrededor de la vista pintó un marco negro y, sobre ese marco pintado, un papelito como metido en el borde, con su nombre y la fecha. Marco y papel son solo pintura sobre la misma tabla de roble. Menos de diez años después, Leopoldo I, hijo de Fernando, mandó construir en un lado de la plaza una larga ala nueva, el ala leopoldina, donde hoy despacha el presidente de Austria.

