
Rembrandt, The Jewish Bride, 1667. Wikimedia Commons. · PD
La novia judía
Ficha
La historia
El título con el que se conoce este cuadro, la novia judía, se lo puso un coleccionista holandés a comienzos del siglo 19, y casi con seguridad se equivocó. Nadie sabe quiénes son en realidad esta pareja. Se ha propuesto que representan a personajes bíblicos, quizá Isaac y Rebeca, fingiendo ser hermanos ante un rey. Lo que no ofrece dudas es el gesto: él apoya la mano sobre el pecho de ella con una ternura muy contenida, y ella roza esa mano con la suya. Rembrandt lo pintó hacia el final de su vida, arruinado tras vender su casa y sus bienes. La pintura del oro y de las mangas está aplicada con una pastosidad extraordinaria, a veces con espátula, casi modelada como si fuera relieve. Van Gogh se quedó tan prendado que dijo a un amigo que habría dado diez años de vida por poder sentarse quince días delante de esta tela con solo un mendrugo de pan que llevarse a la boca.




