
Judith Leyster · PD
El alegre bebedor
Ficha
La historia
En el Haarlem de 1629, los cuadros de bebedores alegres se vendían bien, y Judith Leyster, una de las pocas mujeres admitidas en el gremio de pintores de la ciudad, pintó el suyo. El hombre de mejillas encendidas levanta su jarra ya vacía y sostiene una pipa: es Pekelharing, un tipo cómico del teatro de la época cuyo nombre significa arenque en salazón, el aperitivo salado que da sed. Durante mucho tiempo el cuadro pasó por un Frans Hals. Solo en 1927 se devolvió a Leyster, cuando se reconoció su firma en la pared del fondo, sobre la jarra de peltre.




