
Francisco Goya · PD
La cometa
Ficha
La historia
En enero de 1778, un Goya todavía joven, de poco más de 30 años, entregó este lienzo a la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara. No era un cuadro para colgar, sino un cartón, el modelo a tamaño real que los tejedores copiaban en lana. El tapiz resultante iba a abrigar el comedor de los príncipes de Asturias, los futuros Carlos IV y María Luisa, en el palacio de El Pardo. Falta aún mucho para el Goya sordo y sombrío. Aquí pinta a unos majos al aire libre embobados con una cometa, y un perro tumbado bajo el árbol. Los cartones acabaron olvidados y enrollados en los sótanos de palacio, hasta que en 1870 pasaron al Prado.




