
Francisco Goya, The Knifegrinder, 1808. Wikimedia Commons. · PD
El afilador
Ficha
La historia
En 1808, España ya estaba en la guerra abierta por la invasión napoleónica. En ese clima, Goya pintó a un afilador inclinado sobre la muela, con las mangas remangadas y el pecho entreabierto, entregado a un trabajo físico muy concreto. Los estudiosos suelen relacionar esta tabla con otra pequeña obra, La aguadora, que Goya conservó en su casa al menos hasta 1812. Leídas juntas, las dos escenas acercan la guerra a la vida común. La interpretación se formula con prudencia, pero tiene peso: ella quizá lleva agua a los combatientes y él quizá afila las hojas que podían usar las guerrillas españolas. Un hilo de agua enfría la rueda mientras gira.




