
Hieronymus Bosch, The Last Judgment, 1506. Wikimedia Commons. · PD
El Juicio Final
Ficha
La historia
En este tríptico de Bosch el paraíso apenas ocupa un rincón. Casi todo lo demás, la tabla central y la de la derecha, es un vasto infierno donde los condenados sufren castigos absurdos y minuciosos, atormentados por criaturas que son mitad animal y mitad máquina, inventadas una a una por el pintor. Bosch trabajaba hacia 1500 en la ciudad de Bolduque, en los Países Bajos, y su imaginación del mal no tenía rival en su tiempo. Durante mucho tiempo se pensó que la obra la había encargado Felipe el Hermoso, duque de Borgoña. Un estudio técnico reciente descubrió, oculto bajo la pintura, un escudo de armas: el de Hipólito de Berthoz, un cortesano de Brujas que sería el verdadero comitente. Entre tanto tormento, Bosch deslizó escenas casi cómicas, como la de un glotón obligado a beber sin descanso.




