
Bartolomé Esteban Murillo · PD
La pequeña vendedora de fruta
Ficha
La historia
Murillo se hizo un nombre con retablos solemnes, pero también pintó a los niños pobres de Sevilla: mendigos, pilluelos y pequeños vendedores como estos dos, que cuentan monedas sobre un cesto de uvas e higos. Conocía de cerca ese mundo. La peste de 1649 a 1652 había matado a casi la mitad de Sevilla y dejado en larga decadencia al puerto antes riquísimo, con las calles llenas de huérfanos, y el propio Murillo perdió a varios de sus hijos con los años. Los pinta sin lástima ni sermón, con luz cálida, la niña absorta en las monedas que tiene en la mano. Los compradores de estas escenas solían ser mercaderes extranjeros, y cuadros como este salieron pronto de España hacia colecciones del norte de Europa.




