
Jean-Honoré Fragonard · PD
El cerrojo
Ficha
La historia
Un hombre cierra el cerrojo de un golpe mientras sujeta a una mujer que a la vez se resiste y se abandona. La cama deshecha, roja, ocupa media pintura, y sobre la mesa hay una manzana, vieja alusión al pecado. Fragonard, maestro de las escenas galantes del rococó, pintó El cerrojo hacia 1777, y aquí ya no hay la ligereza espumosa de sus columpios y jardines: la composición es más severa, dividida en diagonal entre la zona vacía y el nudo de los dos cuerpos. Corrían tiempos de cambio. El gusto viraba hacia el orden del neoclasicismo, y las alegrías frívolas del rococó empezaban a parecer cosa de otra época. Pocos años después, la Revolución barrería el mundo aristocrático que había hecho famoso a Fragonard.




