
El martirio de Santa Cecilia
Ficha
La historia
Este lienzo se encargó para Santa Maria della Rotonda, la iglesia instalada dentro del Panteón de Roma, y allí no llegó a colgarse nunca. A Riminaldi no le pagaron, así que se quedó con la pintura, y cuando dejó Roma por Pisa en 1627 se la llevó consigo. Murió tres años después y sus herederos la depositaron en la iglesia pisana de Santa Caterina. En 1693 la compró Fernando de Médici, heredero del Gran Ducado de Toscana y comprador incansable de cuadros. Para que encajara en el marco que la esperaba en el Palazzo Pitti, la tela fue ensanchada por tres de sus cuatro lados. El verdugo sujeta a Cecilia por el pelo para dejarle el cuello libre. En el suelo, junto a ella, quedan su violín y sus papeles de música.


