
Francisco Goya · PD
La pradera de San Isidro
Ficha
La historia
Cada 15 de mayo Madrid cruzaba el Manzanares para celebrar a San Isidro, su patrón: se bebía el agua de la fuente y se merendaba en la pradera de la otra orilla. Goya pintó esa jornada en 1788 como boceto para un cartón de tapiz destinado al dormitorio de las infantas en el palacio de El Pardo. Al fondo, entre la multitud, se reconoce el Madrid real de entonces, el Palacio Real y la gran cúpula de San Francisco el Grande. El tapiz nunca llegó a tejerse. Carlos III murió aquel diciembre, la familia dejó de usar El Pardo y los tejedores se quejaron de que Goya había metido demasiado detalle fino para pasarlo a hilo. De aquella idea inmensa solo queda esto, apenas un metro de tela.




