
Peter Paul Rubens · PD
Los milagros de San Francisco Javier, modello
Ficha
La historia
Hacia 1617 los jesuitas de Amberes levantaban una iglesia nueva y deslumbrante y encargaron sus retablos a Rubens, el pintor más solicitado de la ciudad. Este es el modelo previo que Rubens pintó de su puño y letra antes de que el taller lo agrandara hasta casi cuatro metros. Representa a san Francisco Javier, el misionero que había predicado en la India y en el Japón, obrando milagros. Un ídolo pagano se derrumba de su columna, los enfermos se incorporan y a la izquierda traen a un niño ahogado. Hay un detalle curioso de fechas. Cuando Rubens lo pintó, Javier todavía no era santo. Se le canonizó en 1622, cuando estas escenas ya defendían su causa desde los muros. En la pincelada suelta y rápida del boceto se reconoce la mano del propio Rubens.




