
El muftí, líder religioso supremo
Ficha
La historia
En 1727, İbrahim Müteferrika, un transilvano convertido al islam, quiso abrir en Estambul una imprenta con tipos árabes. Antes necesitaba un dictamen jurídico, una fetua, y solo podía darlo el muftí de Estambul, el şeyhülislam. Él decidía si los actos del Estado se ajustaban a la ley islámica, y el Rijksmuseum lo sitúa, junto al sultán y al gran visir, entre los tres hombres más poderosos del imperio.
La fetua permitió la imprenta con una condición. Se podían imprimir diccionarios, libros de historia y obras de ciencia, y quedaban fuera el Corán y los tratados de derecho religioso. El primer libro salió en 1729, un diccionario árabe traducido al turco.
El museo cree que el hombre sentado de este cuadro es probablemente aquel mismo muftí, Abdullah Efendi, nacido en Larisa, en Tesalia, y en el cargo desde 1718. La revuelta de 1730 le costó el puesto y lo mandó al destierro. Años después volvió discretamente a Estambul, donde murió en 1743.




