La escuela nocturna
Ficha
La historia
Dou volvía una y otra vez al mismo problema, cómo se comporta una sola llama en una habitación a oscuras. Aquí un grupo de niños trabaja hasta tarde en sus lecciones, y toda la luz del cuadro procede de una única vela, casi siempre oculta tras una mano o una hoja, de modo que se percibe el resplandor más que su origen. Los rostros más cercanos se ven cálidos y nítidos, mientras los rincones de la sala se hunden en una sombra parda. Pintó más de una vez una escuela nocturna, en Leiden, ciudad universitaria donde enseñar y estudiar formaban parte de la vida diaria. Fue precisamente la escena a la luz de las velas la que le dio fama en toda Europa, porque casi nadie sabía reproducir una llama de forma tan convincente. Fíjate en la hoja de papel junto a la vela y verás cómo la luz la atraviesa.




