
Los hijos del pintor en el salón japonés
Ficha
La historia
En el verano de 1874 Fortuny alquiló una villa en Portici, al pie del Vesubio, y allí pintó a sus dos hijos en la sala que la familia llamaba el salón japonés. No era una habitación japonesa. Era un cuarto europeo amueblado al gusto japonista que entonces hacía furor en París y en Roma, con un diván corrido, sedas, mariposas doradas y una rama florida sobre la pared clara.
Se ha discutido si esa pared es invención del pintor. El catálogo de la venta parisina de 1875, cuando se liquidó la testamentaría, la describe tapizada de seda azul cielo bordada con mariposas y ramas, y las ramas son un pino y un ciruelo. La niña descansa envuelta en un raso anaranjado. El niño la mira con las piernas cubiertas por una seda china azul. Fortuny murió en Roma en noviembre de aquel mismo año y el suelo se quedó en la imprimación desnuda.




