
Francisco Goya · PD
La maja y los embozados (El camino de Andalucía)
Ficha
La historia
En agosto de 1777 Goya entregó este cartón a la Real Fábrica de Tapices. No es un cuadro terminado en el sentido corriente, sino el modelo a tamaño real que los tejedores copiaban hilo a hilo. El tapiz estaba destinado al comedor de los príncipes de Asturias en el palacio de El Pardo, a las afueras de Madrid, y Goya, con poco más de 30 años, aún se abría paso en la corte. La escena transcurre en un camino de Andalucía. Una joven vestida a la española queda entre varios embozados, y lo que se cuenta es un lance de celos. Un hombre con el rostro tapado se encara con otro, sentado, que ha galanteado con ella, mientras ella les pide que sigan su camino. En la factura que presentó a la fábrica, Goya anotó a la pareja como gitanos.




