
Henri Rousseau · CC0
El festín del león
Ficha
La historia
En 1907 Henri Rousseau tenía sesenta y tres años y no había salido nunca de Francia. Había sido empleado del fielato de aduanas a las puertas de París, y de ese trabajo modesto le viene el apodo por el que se le conoce, el Aduanero. La selva que pintó aquí no la vio jamás. La construyó con las plantas de los invernaderos del Jardin des Plantes de París, agrandadas hasta la altura de un hombre, y con las fieras que copiaba de revistas ilustradas y de libros para niños. En el centro, un león devora su presa entre hojas apretadas, mientras otros animales acechan desde la maleza. Ese mismo año la tela se colgó probablemente en el Salón de Otoño, donde los pintores jóvenes empezaban a mirarlo en serio en lugar de reírse. Las grandes flores rojas que asoman entre el verde son especies de estufa parisina, llevadas aquí a un tamaño que bajo el cristal nunca alcanzarían.




