
Joaquín Sorolla · PD
La vuelta de la pesca
Ficha
La historia
Joaquín Sorolla tenía poco más de treinta años cuando pintó este enorme lienzo en 1894, en su Valencia natal. Muestra el regreso de una barca de vela latina que dos bueyes arrastran playa arriba, rodeada de pescadores. No es una escena pintoresca: así se trabajaba de verdad en aquella costa, donde todavía se sacaba el barco del agua con yuntas de bueyes. Sorolla lo presentó en el Salón de París de 1895, y fue su primer gran éxito fuera de España: el Estado francés compró la obra por seis mil francos y le concedió una medalla, lo que lanzó su nombre en Europa. Años después llegarían sus playas llenas de sol y de niños; aquí la luz cae sobre el esfuerzo y sobre el cuerpo tenso de los animales. El cuadro cuelga en el Museo de Orsay, en París, desde 1977.




