
El regreso de la flota de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales
Ficha
La historia
Una vez al año, la flota de retorno de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales volvía de Batavia, en Java, doblando el cabo de Buena Esperanza, con las bodegas llenas de pimienta, especias y tejidos de Asia, y Ámsterdam entera esperaba su llegada. El Louvre cree que este lienzo, de casi tres metros de ancho, podría mostrar la flota que regresó entre 1676 y 1677. El barco del primer plano, a la izquierda, lleva su nombre en la popa, el Hollandse Tuin, el Jardín Holandés, un navío de la cámara de Ámsterdam de la Compañía. En el centro navega la nave capitana del jefe de la flota, Gijsbert David Strandwijk, y la tierra baja de la derecha es probablemente la isla de Texel, junto a la que pasaban los barcos camino de la ciudad.
Bakhuizen puso sus iniciales en una vela del barco más grande. La fecha, abajo a la izquierda, se lee mal. Suele leerse 1677, aunque hay quien ha leído 1675. Puede que el cuadro se quedara un tiempo en la familia del propio comandante, porque un inventario de Ámsterdam de 1717, hecho para su viuda, Margaretha Hobbe, parece mencionarlo. En 1785 el marchante parisino Alexandre-Joseph Paillet lo compró en Holanda para Luis XVI, y en 1793, ya caída la monarquía, colgaba en las salas cuando el Louvre abrió por primera vez como museo público.




