
El regreso del rebaño
Ficha
La historia
En la balconada de madera de la granja se secan mazorcas de maíz, junto a un paño blanco tendido en la baranda. Abajo vuelve el rebaño. Michael Neder alineó a los animales casi como en un friso, planos y de perfil, en una estrecha franja de suelo delante de la pared, con muy poca profundidad y pocos colores. Según el Belvedere, sus colegas de la Viena de 1844 buscaban colores brillantes y composiciones ambiciosas, y muchos contemporáneos no sabían qué pensar de cuadros como este. Un pastor con sombrero alto levanta una vara larga detrás de un buey negro, unos cerdos trotan delante y una cabra se dirige al establo, donde una mujer ya hace entrar a dos vacas por la puerta oscura.

