
Alexei Savrasov · PD
Han llegado los grajos
Ficha
La historia
En 1871 Savrasov viajó a un pueblo de la provincia de Kostromá y pintó algo en apariencia insignificante: unos abedules torcidos, nieve a medio derretir, una vieja iglesia al fondo y una bandada de grajos que vuelve del sur para hacer sus nidos. No hay nada grandioso, y ese fue justamente el hallazgo. Ese mismo año la tela se colgó en la primera exposición de los Ambulantes, el grupo de pintores que quería llevar el arte ruso a la gente y a su propia tierra. El público reconoció en aquel deshielo modesto el comienzo de la primavera rusa como nunca antes se había pintado. Se conserva en la Galería Tretiakov de Moscú.