
La seducción
Ficha
La historia
Este pequeño lienzo de 1886 nunca ha acabado de decidir qué es. El museo lo registra con dos títulos, Reflejos del atardecer y La seducción, y esa duda es lo más interesante. ¿Es solo un paisaje vespertino, la luz quebrándose sobre el agua, o una escena con algo humano y cargado ocurriendo dentro? El año ayuda a explicar la ambigüedad. Toorop leía a los escritores simbolistas belgas de su entorno y empezaba a cargar la naturaleza corriente de atmósfera y sugerencia, el giro que más tarde poblaría su obra de novias, ángeles y destino. Aquí ese viraje apenas comienza. La luz sobre el agua hace casi todo el trabajo, y el título hace el resto.




