
Henri Rousseau · CC-BY-SA-3.0
El barco en la tempestad
Ficha
La historia
Rousseau aprendió a pintar por su cuenta mientras trabajaba de recaudador de arbitrios en las puertas de París, y por eso lo llamaban le Douanier, el aduanero. Pintó este mar tormentoso hacia 1899, aunque es casi seguro que nunca había visto un temporal de verdad desde la cubierta de un barco. Las olas parecen recortadas en chapa, el cielo semeja un telón de teatro pintado, y el pequeño vapor se inclina en un ángulo que ningún pintor de marinas con formación habría permitido. Su fuente debió de ser indirecta: un enorme panorama de una travesía del Atlántico expuesto en la Exposición Universal de París de 1889, o algún buque de guerra del que había leído en los periódicos. Los pintores académicos se burlaron durante años de esa manera plana y tosca. Rousseau siguió adelante, y pronto el joven Picasso empezaría a coleccionar sus telas.




