
La lapidación de san Esteban
Ficha
La historia
Hacia 1603, en Roma, los coleccionistas buscaban cuadritos pintados sobre láminas de cobre. El metal liso, sin la trama del lienzo, permitía trabajar una escena llena de figuras con la precisión de una miniatura, y esta lámina de Annibale Carracci mide poco más de medio metro de ancho. Esteban, el primer mártir cristiano, está de rodillas junto a una muralla, vestido con una dalmática dorada, mientras varios hombres levantan piedras por encima de la cabeza. Arriba el cielo se abre y aparecen Cristo y Dios Padre, tal como cuentan los Hechos de los Apóstoles, donde Esteban exclama que ve los cielos abiertos. Un ángel baja hacia él con la palma y la corona. A la derecha hay un joven sentado junto a un montón de mantos. Según los Hechos, los testigos dejaron sus ropas a los pies de un joven llamado Saulo, el futuro san Pablo.




