
Francisco Goya · PD
Comediantes ambulantes
Ficha
La historia
A comienzos de 1794 Goya envió a la Real Academia una serie de pequeños cuadros pintados sobre hojalata, y este es uno de ellos. Venía de una enfermedad grave, sufrida en el sur de España el invierno anterior, que lo había dejado sordo para siempre. Al remitirlos escribió que los había hecho para dar rienda suelta a la imaginación y observar cosas que un encargo nunca le habría permitido. La escena muestra a una compañía de cómicos de la legua sobre un tabladillo: Arlequín, Colombina, un Pierrot, un pequeño Polichinela achispado, y una nariz que asoma tras el telón. Al pie, en un cartel, se lee «ALEG. MEN.», una alusión a la comedia antigua. La lámina mide apenas un palmo, del tamaño de lo que cabe sostener en la mano.




