
Claude Monet · PD
El barco taller
Ficha
La historia
Hacia 1874 Monet tenía una costumbre que desconcertaba a sus vecinos de Argenteuil, el pueblo a orillas del Sena, a las afueras de París, donde vivía por entonces. Había comprado una barca pequeña, le había montado encima una cabina de tablas apenas más ancha que un caballete y remaba hasta el centro del río para pintar el agua desde el agua misma. La idea no era suya. La había tomado de Charles-François Daubigny, un paisajista mayor que él que tenía un taller flotante igual. La barca le daba una vista que nadie alcanzaba desde la orilla, el río y sus reflejos a su propia altura, cambiantes con la luz y el viento. Este cuadro retrata esa misma barca, la cabina oscura junto a la ribera y el reflejo deshecho en la corriente. Aquel mismo verano su amigo Édouard Manet se instaló cerca y lo pintó trabajando en la barca, con su mujer, Camille, sentada en la pequeña cabina.




