
La tentación de Cristo
Ficha
La historia
En 1954 el Belvedere compró esta tabla a Rosa Askonas, que vivía entonces en Montreal. Acababa de serle restituida: la Gestapo la había confiscado en 1938 en Viena, en la colección de Carl Askonas, y la había entregado al Kunsthistorisches Museum. La escena es la primera tentación de Cristo en el desierto, y el diablo llega disfrazado de ermitaño, con un hábito gris hecho jirones, un bastón y un rosario. Lo delatan los colmillos bajo la capucha y los pies terminados en garras. Entre él y Cristo yacen las piedras que quiere ver convertidas en pan. Al fondo, en miniatura, el pintor añade las otras dos tentaciones, con diablillos rojos junto a una figura sobre un peñasco y en lo alto de un edificio con cúpula.


