
Las tentaciones de san Antonio
Ficha
La historia
San Antonio, el ermitaño egipcio del siglo IV, se retiró al desierto a rezar, y su biógrafo, el obispo Atanasio de Alejandría, contó cómo el diablo lo visitó allí bajo todas las formas, como fieras y como mujer. Los pintores flamencos convirtieron la historia en un espectáculo abarrotado, y Teniers la pintó muchas veces. Aquí, sobre una plancha de cobre de casi 80 centímetros de ancho, el viejo santo reza arrodillado en una gruta con su calavera y su crucifijo mientras una cortesana y una tropa de demonios lo rodean. El museo lo fecha hacia 1650.
La lista de sus dueños posteriores parece una pequeña historia de las fortunas del siglo XIX. En 1868 se vendió en París con la colección de Anatole Demidoff, heredero de una dinastía rusa de la siderurgia, que tomó el título de príncipe de San Donato por su villa a las afueras de Florencia. En 1893 pertenecía a Charles Tyson Yerkes, el magnate de los tranvías de Chicago que pagó el gran telescopio del observatorio Yerkes, y en 1910 salió a la venta con su herencia en Nueva York. Los coleccionistas Eijk y Rose-Marie van Otterloo lo compraron en 1996 y lo donaron al museo en 2019.




