
Peter Paul Rubens, The Three Graces, 1630. Wikimedia Commons. · PD
Las Tres Gracias
Ficha
La historia
Rubens pintó estas Tres Gracias ya mayor, hacia 1630, y no por encargo sino para sí mismo; la conservó en su casa hasta la muerte. Las tres diosas de la mitología, que reparten alegría y generosidad, aparecen abrazadas en corro, de carnes plenas y sonrosadas al gusto del pintor. En la de la izquierda muchos reconocen a Hélène Fourment, la joven esposa con la que Rubens se había casado en segundas nupcias, mucho más joven que él. Los cuerpos, el pelo y la piel están pintados con una libertad y una sensualidad que solo se permitía en las obras íntimas. Felipe IV de España, gran admirador suyo, compró el cuadro tras la muerte del pintor, y por eso hoy está en Madrid.




