
Claude Lorrain · PD
Las troyanas incendiando sus naves
Ficha
La historia
Tras la caída de Troya, las mujeres troyanas llevan años vagando por el mar, agotadas y sin patria. En una costa de Sicilia deciden acabar con ese destino errante y prenden fuego a la propia flota, para no volver a embarcar. Claude Lorrain pintó esta escena hacia 1643 en Roma, dentro de una serie de ocho cuadros dedicados a la Eneida de Virgilio. A lo lejos, sobre el horizonte, se acumulan nubes cargadas de lluvia: es la tormenta que Júpiter envía a petición de Eneas para apagar las llamas. El encargo vino del cardenal Girolamo Farnese, recién regresado a Roma ese mismo año. Lo que de verdad interesaba a Claude era la luz, y aquí la hace nacer a la vez del incendio y del sol bajo que dora el agua del puerto.




