
El trompetista, con una escena de banquete al fondo
Ficha
La historia
Un trompetero con gorro de plumas se asoma a una ventana de piedra y sopla, y de su instrumento cuelga un estandarte azul con flecos. Detrás, en una sala iluminada, unos comensales celebran un banquete. A la izquierda hay un aguamanil dorado sobre una bandeja, por el antepecho cae una alfombra oriental y a la derecha se recoge un pesado cortinaje de brocado. Dou firmó en la balaustrada, y el Louvre lo fecha hacia 1660-1665.
Los estudiosos discuten cuánto sentido hay que leer aquí. Para unos, la trompeta evoca la del Juicio Final, que suena sobre gente entregada a comer y beber, y el aguamanil alude a la pureza. Otros recuerdan que Dou también quería lucirse, pintando brocado, lana y metal con toda la finura de que era capaz, y citando objetos que un comprador culto reconocería.
En una subasta de Ámsterdam de 1757 la tabla se vendió junto con una muchacha en una ventana del mismo pintor, como si fueran pareja. No se pintaron juntas, y se separaron tras la venta de la colección de Gerret Braamcamp en 1771. La muchacha está hoy en Waddesdon Manor, en Inglaterra, y el trompetero se compró en Ámsterdam en 1783 para Luis XVI.




