
El violín
Ficha
La historia
Cuando Gris pintó este cuadro en 1916, el comercio de arte parisino del que dependía se había venido abajo. Su marchante, Daniel-Henry Kahnweiler, alemán de nacimiento, había huido a Suiza al estallar la guerra, y la asignación mensual que le pasaba se cortó de un día para otro. Ese año Gris firmó con Léonce Rosenberg, que mantuvo a flote durante la contienda el ala más rigurosa y geométrica del cubismo. El motivo es de los habituales entre estos pintores, un violín, pero aquí aparece desmontado y recompuesto a base de planos superpuestos, con el clavijero y las cuerdas plegados en la misma escasa profundidad que la mesa. Rosenberg exponía obras así en su galería L'Effort Moderne, uno de los pocos lugares del París en guerra donde aún se compraba pintura cubista.




