
La Virgen y el Niño
Ficha
La historia
El Niño no se está quieto. De pie sobre las rodillas de su madre, se inclina lejos de ella, tira contra la mano que le sujeta el brazo y aprieta en el otro puño un pajarito, un pardillo. La National Gallery sugiere que podría aludir a la Pasión, aunque para eso los pintores solían elegir un jilguero. La Virgen se sienta en un banco de mármol, pesada y firme, ante un campo luminoso donde un río serpentea entre colinas salpicadas de casas e iglesias, y sobre una loma lejana asoman las ruinas de un templo. Cima pintó la tabla hacia 1505, al temple de huevo con algo de óleo, y firmó en el parapeto de piedra que recorre el borde inferior. El museo la compró en 1860 de la colección parisina de Edmond Beaucousin.




