
La Virgen con el Niño en trono y el donante
Ficha
La historia
El hombre arrodillado sostiene en las manos el edificio en el que estuvo esta pintura. Ofrece a la Virgen una maqueta de la capilla, con la familia formada detrás de él y coros de ángeles alrededor. Así dejaba constancia un oratorio privado del campo lombardo de quién lo había pagado.
Suele identificarse con Stefano Porro, consejero al servicio de los Visconti, los señores de Milán. La capilla se levantaba en tierras de los Porro en Mocchirolo, a unos 25 km al norte de la ciudad. En la pared de enfrente el mismo pintor puso el matrimonio místico de santa Catalina, que se lee como una alusión a la mujer de Porro, llamada Caterina.
El fresco mide 323 centímetros de alto por 217 de ancho, prácticamente la pared entera de la que se arrancó.


