Los nenúfares - Reflejos de árboles

Claude Monet · PD

Los nenúfares - Reflejos de árboles


Ficha

Año
1920
Técnica
óleo sobre lienzo
Tipo
pintura
Dimensiones
200 × 850 cm

La historia

En 1923, con 82 años, Monet aceptó por fin operarse de cataratas. Llevaba tiempo dudando. En mayo de 1922, poco después de firmar la donación de sus Nenúfares al Estado, había escrito que tendría que renunciar a su trabajo, porque la vista le fallaba y los colores le llegaban deformados. Su amigo Clemenceau, que ya había dejado el Gobierno, lo empujó a pasar por el quirófano. Unos meses después de la operación volvía a pintar, y siguió retocando los grandes lienzos en su taller de Giverny hasta su muerte, en diciembre de 1926. Esta composición, dos paneles unidos de unos ocho metros y medio, cierra por el oeste la segunda sala, y su tono está entre los más oscuros del conjunto. De los sauces de la orilla solo quedan los reflejos, largas sombras verticales azules y violetas que bajan por el agua. Las hojas de nenúfar flotan en un verde azulado apagado, y unas pocas flores pequeñas, rosas, blancas y amarillas, atrapan la escasa luz. Al otro extremo de la sala, justo enfrente, está «Los dos sauces», la composición más larga de todas.

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