
La cascada de Tívoli
Ficha
La historia
En el reverso de este lienzo, Jacob Philipp Hackert escribió en francés que lo había pintado del natural en Tívoli en 1769. Hoy nadie puede leer esa línea. El cuadro fue reentelado más tarde, es decir, reforzado con una tela nueva por detrás, y las palabras se conocen solo porque alguien las copió antes de que quedaran ocultas. El museo se las toma al pie de la letra. Aquel verano Hackert bajaba cada día al pie de las cascadas, siempre a la misma hora para que la luz no cambiara, y estudiaba el agua espumosa contra la pared de roca, en parte en sombra. Pintó las plantas con un cuidado de botánico y las casas de arriba con la misma atención, hasta una mujer que tiende la ropa. La obra perteneció a los Torlonia, una familia de banqueros romanos, y sus inventarios muestran cómo se va desdibujando un apellido extranjero. En 1814 figura como Hackert. La lista de 1892, el año en que la familia donó sus cuadros al Estado, llama al pintor Filippo Stacust, casi con seguridad una mala lectura.
