
Henri Matisse · PD
El parabrisas, en el camino a Villacoublay
Ficha
La historia
En el verano de 1917 Francia llevaba tres años de guerra y el campo de aviación de Villacoublay, al suroeste de París, estaba en manos del ejército. Matisse tenía 47 años. En 1914 había intentado alistarse y lo rechazaron por mayor. Aquel verano su hijo Pierre lo llevaba en coche por esa carretera, y en algún punto decidió que quería la vista tal como le estaba llegando, a través del cristal. Mandó parar el coche y pintó desde dentro. Las ventanillas tuvieron que quedarse cerradas por el polvo, y el viejo Renault se movía cada vez que pasaba otro vehículo. En la tela hay tanto automóvil como campo, el marco del parabrisas, el capó y la carretera perdiéndose entre los árboles, con la junta de los dos vidrios repasada por una línea negra fina.




