
Francisco Goya · PD
El albañil herido
Ficha
La historia
Hacia 1786, Madrid era una obra continua: Carlos III llenaba la ciudad de edificios nuevos, y en esos años la Corona empezó a dictar reglas para proteger a los operarios de la construcción. Goya preparaba entonces cartones para los tapices del comedor del Príncipe de Asturias, en el palacio de El Pardo. Su primer boceto era una escena cómica: unos compañeros se burlaban de un albañil borracho que se tambaleaba. En el cartón definitivo lo cambió todo. Ahora dos hombres, con el rostro serio y preocupado, cargan a un albañil malherido lejos del andamio que se ve al fondo. La broma se había vuelto drama. Aquel primer boceto risueño todavía se conserva, junto a la versión grave que colgó en un comedor real.




