
Bartolomé Esteban Murillo · PD
Santo Tomás de Villanueva cura a los enfermos
Ficha
La historia
Tomás de Villanueva fue un arzobispo de Valencia del siglo XVI, recordado por repartir entre los pobres casi todo lo que tenía. Lo canonizaron en 1658, y el convento agustino de Sevilla celebró aquel honor con todo un retablo sobre su vida, pintado por Murillo. Este lienzo, en el que el santo socorre a un tullido, es una de las piezas que se conservan. Murillo edificó su fama justo con imágenes así: una escena sagrada y solemne asentada en cuerpos comunes, nada idealizados, con el mendigo harapiento tan cerca que casi se toca. Ese naturalismo era deliberado. La Iglesia de la Contrarreforma quería cuadros que movieran a los fieles sencillos a la compasión y a la caridad, no teología abstracta. Murillo pasó buena parte de su carrera en Sevilla pintando a sus niños pobres, y la misma ternura atenta recorre la mano tendida de este santo.




