
Tríptico con la Virgen y el Niño, san Juan Evangelista y María Magdalena
Ficha
La historia
Es un pequeño retablo para la oración privada, hecho en Brujas a comienzos de la década de 1520. En el centro, la Virgen sostiene al Niño sobre un antepecho de piedra. Él tiene en la mano un jilguero, ave que anunciaba su Pasión, atado con un cordel a un jarrón de mayólica con rosas rojas y lirios de los valles, flores de la pureza de María. En el ala izquierda está san Juan Evangelista, joven y sin barba, con su cáliz, del que asoma un pequeño dragón, señal de la copa envenenada que, según la leyenda, bebió sin sufrir daño. A la derecha, María Magdalena sostiene su frasco de ungüento, con un vestido lujoso y joyas que recuerdan su vida mundana.
El marco original de la tabla central está pintado con adornos tomados de grabados en madera de Alberto Durero, el grabador alemán. El tríptico se cataloga como obra de Provoost, aunque el estudio técnico sugiere que la tabla central podría ser de otro pintor. Cerradas, las alas muestran mármol fingido, verde en un lado y pórfido rojo en el otro.
La obra pertenece al Rijksmuseum de Ámsterdam, que la recibió en 1912 del legado del coleccionista Cornelis Hoogendijk, y está en préstamo en el Mauritshuis desde 1924.