
Dos compañeros de Cadmo devorados por un dragón
Ficha
La historia
El dragón hunde los dientes en la cara de un hombre que todavía forcejea. Otro yace ya muerto sobre él, con las garras clavadas en la carne, y en el suelo quedan una cabeza cortada y unos huesos. Son compañeros de Cadmo, príncipe de Tiro, que en el libro tercero de las «Metamorfosis» de Ovidio se dispone a fundar una ciudad y los manda a buscar agua para un sacrificio. La fuente pertenecía a una bestia consagrada a Marte. Al fondo, pequeño en un claro de luz, Cadmo llega con su lanza para matar al monstruo. Cornelis van Haarlem firmó y fechó el lienzo en 1588, y ese mismo año el grabador Hendrick Goltzius hizo una estampa a partir de él que difundió la imagen mucho más allá de Haarlem.




