
Peter Paul Rubens · PD
Dos sátiros
Ficha
La historia
Hacia 1618 el taller de Rubens en Amberes era el más activo del norte de Europa, con encargos que llegaban de las cortes de todo el continente. Aquí, sin embargo, no pintó ceremonia ninguna. Recortó la escena hasta el borde y acercó a los dos hombres cabríos de la mitología antigua casi hasta tocarnos. Uno se vuelve de perfil para beber de un cuerno; el otro nos mira de frente con un puñado de uvas oscuras en la mano, los dos encendidos por el vino. Los dientes descubiertos y los ojos brillantes buscan la comedia y el apetito, el desenfreno del cortejo del dios del vino. Rubens conocía bien las esculturas antiguas de las que salían esas caras: había pasado ocho años en Italia copiándolas antes de volver a Amberes.




