
James Ensor · PD
Bajo la sombra de las máscaras
Ficha
La historia
En 1925 Ensor tenía 65 años y en Bélgica se le trataba ya como una gloria nacional. Las pinturas que habían escandalizado a la crítica quedaban casi 40 años atrás, y en esta última etapa volvió sobre todo a motivos que ya eran suyos. Las máscaras eran el principal.
Aquí los enmascarados se sientan al borde de una mesa y examinan lo que hay encima: jarrones con flores, telas, dos figurillas. Es el género de mercancía que vendía su familia en Ostende, en la tienda de recuerdos donde el pintor creció entre conchas, baratijas para veraneantes y caretas de carnaval. En la pared del fondo apenas se distinguen unas figuras aladas y unas caras grotescas.
El cuadro llegó a Finlandia por vía privada. El empresario belga Camille Snauwaert se lo regaló en 1937 al coleccionista Jalo Sihtola, que aquel mismo año visitó a Ensor. Está en el Ateneum de Helsinki con la donación de Ester y Jalo Sihtola.




