
Jarrón de flores
Ficha
La historia
En 1927 Suzanne Valadon tenía 62 años y, tras décadas en las que se dictaba a las mujeres qué les estaba permitido pintar, era por fin una figura reconocida, con marchantes y exposiciones propias. Los desnudos que le dieron nombre se vendían mal, cuerpos francos y de contorno duro que incomodaban a los compradores acostumbrados a carnes más bonitas. Con las flores era otra cosa. Un jarrón como este era la clase de cuadro que encontraba una pared y un precio, y Valadon pintó muchísimos a lo largo de su vida. No ablandó la mano para el género. El mismo contorno oscuro y firme y el color mate y sin mezclar que llevaba a una figura humana entran en estos pétalos y hojas, de modo que el ramo no tiene nada del acabado delicado que el asunto suele pedir. Lo pintó en Montmartre, en las mismas pocas calles donde vivía desde niña, a partir de flores cortadas y puestas sobre la mesa ante ella.




