
Paolo Veronese · PD
Venus y Mercurio presentando a Anteros ante Júpiter
Ficha
La historia
Hacia 1560 Veronés trabajaba para clientes venecianos que querían relatos de la mitología en las paredes de sus palacios, y aquí pinta una alegoría del amor. El niño que alzan hacia Júpiter es Anteros, el dios del amor correspondido, hermano de aquel Eros que encarnaba el deseo. Una vieja fábula contaba que Eros siguió siendo un niño solitario hasta que le dieron a Anteros, porque el amor solo crece cuando es correspondido. La escena habla, pues, de reciprocidad: Venus y Mercurio presentan al rey de los dioses al dios del afecto mutuo para que lo bendiga. Veronés trata a los habitantes del Olimpo con el mismo color cálido y la misma desenvoltura suntuosa de un banquete veneciano. El lienzo se encuentra hoy en los Uffizi.




