
Venus pidiendo a Vulcano armas para Eneas
Ficha
La historia
En la Eneida hay una escena delicada. Venus necesita armas para su hijo Eneas, que va a luchar por un lugar en Italia, y el único herrero capaz de forjarlas es su marido, Vulcano. Eneas, sin embargo, es hijo de Venus y de un mortal, el príncipe troyano Anquises. Así que la diosa pide el favor de noche, en brazos de su esposo, y Virgilio hace que Vulcano ceda enseguida.
Boucher pintó la petición en 1732, antes de cumplir 30 años, en un lienzo de dos metros y medio de alto destinado a la sala de billar de un palacete parisino, el de François Derbais. Un cuarto de siglo después volvió a la misma historia por encargo real y eligió el momento siguiente, cuando Vulcano entrega las armas ya forjadas. Ese cuadro posterior también está en el Louvre.
Esta primera versión siguió en manos privadas hasta 1786, cuando se compró para las colecciones de Luis XVI.




